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Psicología Actual

Aliviador de Penas

Controla tu dolor con palabras

Quien más quien menos, ha tenido algún tipo de experiencias en las que pudo apreciar el poder de ciertas “palabras mágicas”, palabras que tienen claros efectos beneficiosos sobre la salud, y el rendimiento , pero quizás no sean las palabras que tú te estás imaginando, y puede que seguramente tampoco sean el tipo de palabras que nuestras bienintencionadas madres nos hayan animado a utilizar en su empeño en hacer de nosotros gente educada.

Quién no ha visto a un entrenador deportivo soltando contundentes mensajes en un intermedio y acto seguido contemplar asombrado que se producen repentinos e increíbles cambios en la dinámica de sus equipos.

Ahora resulta que investigadores del mundo de la salud han detectado que también otros tipos de palabras pueden ayudar a alterar tu propia fisiología y las funciones del cerebro. Pueden literalmente hacerte más fuerte y menos susceptible a los efectos del dolor

¿Cuáles son estas palabras mágicas?

Prepárate para dejarte sorprender

De acuerdo con estos científicos las palabras mágicas que pueden fortalecer el poder de tus músculos y la tolerancia al dolor son…juramentos, tacos, procacidades… Los estudios muestran que utilizados en el momento preciso los juramentos puede mejorar tanto tu poder como tu habilidad para soportar el disconfort. Los efectos han sido medidos en el laboratorio.

Cuando investigadores en la Keele University en Newcastle, Inglaterra analizaron a ciclistas pedaleando furiosamente en ejercicios de ciclismo, encontraron que, cuando los atletas se juramentaban, soltaban tacos, para sí mismos, mejoraban su resistencia para aguantar un sprint. Luego midieron la fuerza de agarre de sus manos, y encontraron que este mismo tipo de conducta verbal, también incrementaba este parámetro físico.

Otros estudios observaron influencia sobre la resistencia al dolor, encontrando un efecto analgésico en el hecho de jurar y decir tacos cuando la gente se infligía dolor a sí mismos.

Por ejemplo, en posteriores trabajos en Keele, un test sobre cuánto tiempo era capaz de aguantar la gente con las manos sumergidas en agua muy fría, indicó que maldiciendo en alto, aumentaba la frecuencia cardíaca, reducía la percepción de dolor o disconfort e incrementaba la capacidad para aguantar más tiempo.

Un misterio todavía sin descubrir, y otro raro efecto beneficioso

El misterio es que no sabemos todavía con claridad por qué ocurre esto, así lo admite el investigador Richard Stephens: “Todavía tenemos que entender el poder que perjurar, decir tacos, realmente tiene”.

Una de las intrigantes dimensiones que los investigadores relacionan con la potencia del juramento es la “honestidad”

Según un estudio coordinado entre instituciones de USA, Inglaterra y HONG Kong los individuos proclives a blasfemar, proferir exabruptos, mienten con menos frecuencia. Estos científicos señalan que, aunque soltar tacos pude ser claramente inapropiado en circunstancias concretas, hoy en día es usualmente utilizado por comunicadores para hacerse con audiencias y parecer divertidos.

Dice David Stillwell, profesor en Cambridge que relación entre obscenidad y falta de honestidad es un tanto engañosa. Soltar un taco es a menudo inapropiado, pero también puede dejar claro que una persona está mostrando su honesta opinión. Así como no están filtrando su lenguaje para ser más educaditos, tampoco lo están haciendo para mostrar sus auténticos pareceres.

Más palabras malsonantes, mayor honestidad

En un aparte de estos estudios más de 270 personas fueron preguntadas acerca de su uso de tacos. Esta parte del estudio muestra que un uso extra de tacos estaba relacionado con modelos de lenguaje que indicaban mayor honestidad.

El estudio también encontró diferencias en distintas zonas geográficas de Estados Unidos. Concretamente, parece ser un hábito significativamente más instalado en el Norte que en el Sur.

No vayamos a concluir con la simpleza de que conviene ir por la vida soltando tacos las 24 horas del día. Es más, esto puede resultar incluso absolutamente contra productivo. Según otro estudio en Keele una sobreutilización de tacos hace que su uso pierda efectividad como reductor del dolor y productor de más fuerza muscular.

Así que lo que parece más indicado va a ser guardar los tacos para esas situaciones especiales en que el matillo cae sobre tus dedos o estás tratando de abrir uno de esos botes fuertemente sellados y no quieres rendirte. Aun así es recomendable que, si el dolor resiste, y no quieres aguantarlo vayas a necesitar un analgésico.

Elaborado a partir de LEE EULER en: Brain Health Breakthroughs' News:
“The pain reliever you won’t hear about from your Mom”.





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